PRI y UDC no perdieron tiempo. Con la entrega formal del convenio de coalición al Instituto Electoral, la llamada Alianza Ciudadana por la Seguridad prácticamente arrancó campaña con la meta del carro completo en el Congreso local. Carlos Robles, por el PRI, y Lenin Pérez, por UDC, llegaron con porra y mostraron músculo: alcaldes, diputados y estructura, todos en el mismo tono.
El discurso puede sonar repetitivo, pero por lo visto funciona. Seguridad pública, estabilidad económica y social, fórmula que acompañó a Manolo Jiménez y que —subrayan— ya pasó por las urnas, con el 90 por ciento de la población gobernada bajo esa alianza.
¿Y los de enfrente?
Del otro lado, Morena aparece como el referente negativo. Lenin Pérez se encargó de subir el tono y marcar distancia, sobre todo en el plano ideológico: “En Coahuila, la verdadera izquierda está en UDC”, aseguró.
De acuerdo con los enterados, el evento de este miércoles sirvió para mandar un mensaje a los rivales: la alianza ya está en la cancha.
¿Y el PAN?
Organizaciones de la sociedad civil en Coahuila hicieron público un posicionamiento dirigido a la dirigencia nacional del PAN, encabezada por Jorge Romero, en el que piden reconsiderar la decisión de cerrar la puerta a una alianza electoral en el estado.
El documento, firmado por Poder Ciudadano MX, Consejo Lagunero de la Iniciativa Privada (CLIP), ANIEP, Desarrollo de la Laguna, Misión Rescate México Coahuila, Coahuila Observa, Consejo 25, PC29 Laguna A.C., CPDU, Avanza MX, Conciencia Ciudadana A.C., CANAINPA y CANIRAC, advierte que una decisión tomada desde el ámbito nacional, sin considerar el contexto local, puede tener altos costos para la democracia coahuilense: fragmentar el voto opositor y abrirle espacio a Morena, incluso sin respaldo mayoritario.
A las organizaciones les preocupa la posible pérdida de condiciones de seguridad, gobernabilidad y cohesión social. Por eso piden reconsiderar la negativa a una alianza electoral en beneficio de la ciudadanía y del equilibrio democrático. El problema es la sordera evidente en el PAN nacional.
¿Cómo van a quedar?
Nada más como dato: Marko Cortés, ex dirigente nacional del PAN, rompió la alianza y eso le costó al albiazul pasar de gobernar a 40 por ciento de la población en Coahuila , a 0.8 por ciento. Ahora el albiazul tiene cinco diputados, sin la alianza, ¿cómo quedarán?
Puertas cerradas
El PAN Coahuila dice estar listo para cerrarle las puertas a Morena y seguir defendiendo al estado, pero el mensaje difundido este miércoles por la dirigencia que encabeza Elisa Maldonado Luna deja más dudas que certezas. Habla de disciplina y de seguir la línea del Comité Ejecutivo Nacional, aunque en los hechos el partido no tiene candidatos definidos ni una estrategia visible. Insiste en que Morena es un riesgo para Coahuila, pero no explica cómo piensa enfrentarlo. En síntesis, puro discurso.
La espinita…
En el PRI todavía no terminan de armar la lista. ¿A quién no le han avisado que va a la contienda? Faltan algunos acomodos, pero el plan es que a los cuadros del PRI y UDC les vaya bien.