En un acto que trasciende el protocolo para convertirse en un símbolo de lucha social, el Centro para Derechos Humanos Fray Juan de Larios y las familias de Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila y en México (FUUNDEC-M) celebraron este 27 de marzo, el renombre del Centro Regional de Identificación Humana estatal (CRIH) como la activista Blanca Isabel Martínez Bustos.
El posicionamiento de las organizaciones, destaca la trayectoria de quien fuera directora del centro Fray Juan de Larios, recordando su origen en una familia trabajadora donde forjó los principios de justicia, verdad y amor al prójimo que rigieron su vida y su labor activista hasta su último día.
Las organizaciones enfatizaron que Blanca Martínez no solo fue una figura querida por la comunidad, sino también una voz sumamente incómoda para el poder, al denunciar de manera frontal las omisiones y complicidades de fiscalías y ministerios públicos. Su liderazgo fue fundamental para transformar el dolor individual en una lucha colectiva, logrando que las familias de personas desaparecidas transitaran del "yo" al "nosotros", al tiempo que tejía redes de solidaridad nacionales e internacionales que visibilizaron la crisis de derechos humanos en la región.
Este reconocimiento cobra una relevancia particular al recordar que la activista falleció el 10 de noviembre de 2025 tras una intervención quirúrgica en un hospital público de Saltillo, un hecho que sus allegados han señalado como una posible negligencia médica y por el cual han mantenido una exigencia constante de verdad y justicia.
Para el colectivo y las familias, el nuevo nombre del CRIH no debe ser interpretado como un homenaje estático o un mausoleo, sino como un recordatorio dinámico de que el objetivo primordial de dicha institución es la identificación efectiva y el regreso digno de cada resto humano a su hogar, honrando la confianza que Blanca siempre depositó en la lucha institucional y organizada.
Finalmente, el Centro Fray Juan de Larios y FUUNDEC-M reafirmaron su determinación de continuar con el legado de Martínez Bustos, manteniendo una postura crítica frente a la corrupción e impunidad gubernamental.
Bajo la consigna de que su lucha sigue vigente, hicieron un llamado a la sociedad organizada para no permitir que se repitan periodos de violencia tan dolorosos como los vividos en Coahuila y en todo México, asegurando que la memoria de Blanca Martínez es el motor para seguir buscando la justicia que el país aún demanda.