Tras un proceso judicial que se extendió por casi tres años y que estuvo marcado por la impunidad inicial, la justicia finalmente alcanzó una resolución para la hija de Fabiola Sifuentes. Este fin de semana, un tribunal dictó una sentencia condenatoria de 23 años de prisión contra Alejandro Rivera, hallado culpable de la agresión sexual cometida en el ejido Los Ángeles.
Esta resolución llega después de que la familia y sus acompañantes enfrentaran un camino de revictimización. Cabe recordar que en junio de 2025, los jueces Julio Silva, Margarito Cifuentes Galavis y Cecilia Fernández dictaron una polémica absolución que permitió la libertad de Rivera. Sin embargo, la persistencia de Fabiola Sifuentes y la presión de la sociedad civil organizada lograron que el Tribunal de Apelación revocara dicho fallo por violaciones graves al debido proceso, ordenando la reposición del juicio que hoy culmina con esta condena.
Durante el pronunciamiento tras la lectura de la sentencia, la colectiva Revolucionarias de la Laguna, que brindó acompañamiento permanente al caso, hizo un llamado enérgico para que la violencia contra la infancia deje de ser invisibilizada.
“No miremos hacia otro lado. La violencia contra las niñas no puede normalizarse ni minimizarse”.
Para las integrantes de la colectiva, este veredicto asienta un precedente necesario en la Comarca Lagunera para que ninguna niña vuelva a ser cuestionada al momento de denunciar a su agresor. Señalaron que, aunque el tiempo en prisión no repara el daño vivido por la menor y su familia, es un paso fundamental para romper el ciclo de impunidad que protegía al sentenciado.
Actualmente, Alejandro Rivera se encuentra recluido en el Cereso, donde deberá purgar los 23 años de cárcel dictaminados por la autoridad judicial. Por su parte, la familia de la víctima y las activistas que las acompañaron durante este proceso manifestaron que, tras años de espera, el sistema judicial finalmente validó el testimonio de la menor.
Kathia Torres