La ciudad de Torreón enfrenta una persistente crisis ambiental, sumando al menos catorce semanas consecutivas sin que su atmósfera logre alcanzar niveles considerados de "Buena" calidad de aire.
Esta tendencia negativa, que se remonta como mínimo desde el mes de diciembre del año anterior, el cual cerró con indicadores en niveles de "Muy Mala" calidad, se ha mantenido de forma ininterrumpida durante los primeros tres meses de 2026 según los registros de la Dirección General de Medio Ambiente Municipal.
Al analizar el inicio del mes de febrero, del 01 al 07 de ese mes, la dependencia reportó un valor de 84 microgramos por metro cúbico (ug/m3) en la estación ubicada en el Centro Cultural José R. Mijares, en la zona centro de la ciudad. Esta unidad, microgramos por metro cúbico (ug/m3), mide el peso de las partículas suspendidas en un volumen determinado de aire y, en estos reportes oficiales, corresponde específicamente a las PM10: partículas sólidas o líquidas de polvo, cenizas o polen con un diámetro menor a 10 micras, capaces de alojarse profundamente en los pulmones.
Resulta vital notar que la semana del 01 al 07 de febrero fue la única del trimestre que, en promedio global, no se catalogó como de "Mala" calidad para toda la zona metropolitana, pero esto no obedeció a una mejora en la calidad del aire, sino a que las otras dos estaciones de monitoreo clave entraron en periodo de mantenimiento y, por ende, no emitieron datos.
El seguimiento mensual de la Dirección de Medio Ambiente permite observar cómo, a lo largo del trimestre, la estación del Centro Cultural José R. Mijares fluctuó drásticamente, llegando a su punto más crítico a mediados del mes de marzo cuando se disparó hasta los 131 ug/m3, situándose en el límite de una calidad de aire "Muy Mala". En paralelo, la estación situada en la Hermandad Educativa del Colegio Americano de Torreón (HECAT), en la colonia Torreón Jardín, ha mostrado una tendencia persistente de "Mala" calidad, con registros que oscilaron entre los 53 y los 99 ug/m3 en el mes siguiente a su mantenimiento.
La estación instalada en el DIF Revolución, ubicada también en la zona centro pero hacia el poniente, ha reportado los niveles comparativamente más bajos de la ciudad, iniciando febrero y marzo con valores alrededor de los 44 ug/m3. Sin embargo, dada la ausencia de datos en el inicio de febrero y su propia tendencia al alza a mediados de marzo, el reporte institucional confirma que su aporte no ha sido suficiente para revertir el balance trimestral negativo de la ciudad.
Esta presencia constante y generalizada de las PM10 en la atmósfera de la Comarca Lagunera representa una preocupación central para la Organización Mundial de la Salud (OMS), organismo que señala a la contaminación del aire como el principal riesgo ambiental para la salud humana. La OMS advierte que la exposición prolongada y sistémica a estas partículas, como la que vive Torreón, no solo agrava enfermedades respiratorias crónicas como el asma, sino que es un factor determinante en el aumento de accidentes cerebrovasculares y cardiopatías isquémicas, ya que las partículas finas pueden incluso atravesar la barrera pulmonar y entrar al torrente sanguíneo.
Ante la prevalencia de estos indicadores de mala calidad del aire que, en Torreón, superan de forma crónica los 61 ug/m3, las recomendaciones de salud se vuelven fundamentales para proteger a la población son para los grupos más vulnerables, como niños, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con antecedentes de enfermedades pulmonares, cardiovasculares o diabetes, para que eviten realizar cualquier tipo de esfuerzo físico o actividades recreativas al aire libre mientras persistan estas condiciones de riesgo registradas por la autoridad ambiental.
Para la población en general, se sugiere reducir drásticamente el tiempo de exposición en exteriores, mantener puertas y ventanas cerradas en hogares y centros de trabajo para minimizar el ingreso de polvo, y estar atentos a síntomas como irritación ocular, tos persistente o dificultad para respirar, ante los cuales se debe buscar atención médica de inmediato para prevenir complicaciones mayores.