Ciudad de México.- Lo que debía ser una mañana de descanso y sol para una familia de turistas poblanos se transformó en una pesadilla de sangre y pólvora. En las playas de la comunidad de Monte Gordo, el miedo se apoderó de los visitantes cuando un grupo armado irrumpió en la zona para atentar contra la vida de un hombre.
El objetivo del ataque era Uriel Maldonado, un joven de 27 años originario de Papantla, a quien sus agresores intentaron privar de la libertad. En un intento desesperado por salvarse, Uriel corrió hacia la zona de palapas buscando refugio entre las familias que disfrutaban del mar. Sin piedad alguna, los sicarios abrieron fuego, impactándolo en cuatro ocasiones, pero las balas no distinguieron inocentes.
En el fuego cruzado, la tragedia alcanzó a quienes solo buscaban vacaciones: Jeanny Campos Arroyo, de 47 años, recibió dos impactos en el tórax, mientras que la pequeña Nohemy, una menor de edad, también fue alcanzada por los proyectiles.
Mientras los equipos de emergencia de Cruz Ámbar y Protección Civil se apresuraban a trasladar a los tres heridos al hospital de Nautla, la escena en la arena era desgarradora. Al menos 20 turistas tuvieron que ser atendidos por severas crisis nerviosas, tras presenciar cómo la violencia irrumpía en su espacio de paz.
Pese a que elementos de la Marina, la Defensa Nacional y fuerzas estatales desplegaron un fuerte operativo por toda la región de Costa Esmeralda, el rastro de los agresores se perdió, dejando tras de sí una comunidad consternada y a una familia poblana luchando por su salud en un hospital veracruzano.