Ciudad de México – El actor Édgar Vivar, famoso por interpretar al Señor Barriga en “El Chavo del 8”, anunció que será sometido a una cirugía de rectificación de columna, un procedimiento que requerirá seis meses de reposo absoluto y que podría complicarse debido a otro padecimiento cardíaco que enfrenta.
En entrevista con medios de comunicación, el actor de 78 años detalló que la intervención busca corregir una desviación en su columna vertebral. Sin embargo, reveló que su condición cardíaca representa un riesgo adicional.
“Tengo una condición que hace que sea un poco difícil la intervención quirúrgica, tengo cinco stents en las (arterias) coronarias. Con psicoterapia física puedo, más o menos, sobrellevarlo”, comentó Édgar Vivar.
Riesgo cardíaco: ¿qué son los stents coronarios?
De acuerdo con el Centro Nacional de Información Biotecnológica de Estados Unidos, los stents coronarios son dispositivos metálicos que brindan soporte físico a las arterias coronarias estrechadas. Se utilizan para aliviar los síntomas de la enfermedad coronaria isquémica, provocada por placas de colesterol que reducen el flujo sanguíneo y el oxígeno al músculo cardíaco.
La presencia de estos cinco stents en el actor implica un mayor control médico durante el quirófano, aunque Vivar se mostró optimista sobre su recuperación.
¿En qué consiste la cirugía de rectificación de columna?
La cirugía de rectificación o revisión de columna es una reintervención quirúrgica cuyo objetivo es corregir dolor, inestabilidad o complicaciones derivadas de una operación previa en la espalda. En el caso de Vivar, el procedimiento busca alinear la columna desviada y aliviar los síntomas que afectan su movilidad.
De acuerdo con el Instituto Complejo de Columna, de España, esta intervención busca mejorar el resultado de una cirugía previa y se practica cuando el paciente continua con dolor con impacto en su vida cotidiana, presenta déficits neurológicos, inestabilidad, fallos de implantes, infecciones, deformidades, etc.
El instituto indica que las personas que presentan alguno de los siguientes síntomas deben someterse al procedimiento:
Dolor punzante o dolor con adormecimiento que no mejora tras el tiempo postoperatorio razonable
Dolor mecánico que aumenta con las cargas y mejora en reposo
Pérdida de fuerza, adormecimiento o torpeza en manos o piernas
Alteraciones en las esfínteres
Deformidad visible o empeoramiento de la postura
Dolor localizado en la articulación sacroilíaca, la cual conecta la base de la columna con los huesos de la pelvis