Culiacán, Sinaloa. — La estrategia federal contra la producción de drogas sintéticas en el noroeste del país registró avances significativos tras una serie de cateos y operativos que culminaron en el aseguramiento de fentanilo, metanfetaminas y el desmantelamiento de laboratorios clandestinos presuntamente vinculados a la facción de "Los Mayos", del Cártel de Sinaloa.
Incautación en Culiacán
En una acción coordinada entre la Fiscalía General de la República (FGR), la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y el Ejército Mexicano, las fuerzas de seguridad intervinieron un inmueble ubicado en la colonia Vivenza Residencial, en Culiacán.
Tras labores de inteligencia que identificaron el domicilio como un punto de procesamiento de narcóticos, las autoridades lograron asegurar:
- Narcóticos: Casi 11 kilogramos de pastillas con características de fentanilo y 20 gramos de probable metanfetamina.
- Insumos químicos: Aproximadamente 434 litros y 13 kilogramos de precursores necesarios para la elaboración de sustancias ilícitas.
- Material bélico: Cerca de 260 cartuchos de diversos calibres, cargadores y equipo táctico.
Todo el material fue puesto a disposición del Ministerio Público Federal, cuyos peritos especializados determinarán mediante análisis químicos el peso exacto y la composición de los decomisos.
Desarticulación de narcolaboratorios
Simultáneamente, en las zonas rurales de los poblados de Los Haros y Los Cedritos, las autoridades federales asestaron un duro golpe a la infraestructura delictiva al localizar y destruir tres laboratorios clandestinos.
El aseguramiento más cuantioso ocurrió en Los Haros, donde se confiscaron más de cuatro toneladas de metanfetamina, además de 4,500 litros y 200 kilogramos de precursores químicos. Por su parte, en Los Cedritos, la intervención en dos instalaciones distintas permitió el decomiso de cientos de litros de sustancias como ácido acético, tolueno y ácido tartárico, junto con toneladas de sosa cáustica.
Impacto financiero al crimen
Autoridades federales estiman que la afectación económica a las estructuras delictivas derivadas de estos operativos supera los 923 millones de pesos.
Este despliegue forma parte de los esfuerzos continuos de las dependencias de seguridad para frenar el flujo de drogas sintéticas hacia el mercado ilegal, manteniendo una vigilancia estricta sobre las áreas serranas y urbanas donde operan células criminales dedicadas a la producción de sustancias de alta peligrosidad.