Toronto, Canadá. — El primer ministro canadiense, Mark Carney, mantuvo este lunes una conversación telefónica con el presidente de Israel, Isaac Herzog, para elevar una protesta formal por el tratamiento recibido por civiles, incluidos ciudadanos canadienses, a bordo de la flotilla humanitaria Global Sumud, la cual intentaba romper el bloqueo sobre la Franja de Gaza.
Exigencia de justicia
En un comunicado oficial, la Oficina del Primer Ministro calificó lo ocurrido como un hecho "espantoso" e "inaceptable". Carney solicitó a las autoridades israelíes el inicio de una investigación independiente para esclarecer las violaciones a los derechos humanos denunciadas tras la detención de los activistas el pasado viernes.
Asimismo, el mandatario condenó con firmeza las declaraciones del ministro de Seguridad Pública israelí, Itamar Ben Gvir, y reiteró que la protección de la dignidad humana y la integridad de los civiles deben prevalecer "en todo lugar y en todo momento".
Tensión regional y ayuda humanitaria
Durante la llamada, Carney describió la crisis en la Franja de Gaza como "catastrófica", haciendo un llamado urgente al Gobierno de Israel para permitir el restablecimiento de un acceso "inmediato y sin trabas" de suministros básicos. La postura de Ottawa también incluyó un rechazo frontal a la violencia ejercida por colonos en Cisjordania y a la expansión de los asentamientos israelíes en territorio palestino, los cuales Canadá considera ilegales.
A pesar de las duras críticas, el primer ministro reafirmó el respaldo de su país a la seguridad de Israel y a su derecho a la autodefensa, siempre que esta se ejerza bajo los límites del derecho internacional y protegiendo la infraestructura civil.
Hacia una solución definitiva
El diálogo entre ambos mandatarios abordó la necesidad de desescalar la tensión en Oriente Medio y salvaguardar la estabilidad en rutas comerciales marítimas estratégicas, como el estrecho de Ormuz. Finalmente, Carney reafirmó el compromiso de Canadá con la solución de dos Estados, subrayando la urgencia de trabajar hacia un futuro donde un Estado palestino independiente, soberano y viable pueda convivir en paz con Israel.