Ciudad de México.– En medio de un notorio ausentismo legislativo, el Congreso de la Unión dio inicio este martes a un periodo extraordinario de sesiones, convocado para discutir y votar reformas constitucionales de alto impacto impulsadas por el Ejecutivo federal y la bancada de Morena.
Sesión de arranque bajo mínimos
La apertura del periodo, formalizada en una sesión de Congreso General que duró apenas seis minutos, evidenció la baja asistencia de los legisladores: solo estuvieron presentes 356 de los 500 diputados y 72 de los 128 senadores.
Pese a la falta de quórum pleno, la presidenta de la Mesa Directiva declaró formalmente abiertos los trabajos. El objetivo prioritario de esta convocatoria es abordar tres ejes centrales:
- Aplazamiento electoral: La propuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum para diferir la elección de jueces y magistrados de 2027 a 2028, buscando que sea concurrente con el proceso de revocación de mandato.
- Comisión de Evaluación: La creación de un órgano dentro del INE para verificar que los aspirantes a cargos judiciales cumplan con los requisitos constitucionales, incluyendo exámenes de conocimientos y metodologías de selección homologadas.
- Seguridad electoral: La iniciativa de Morena para establecer la nulidad de elecciones en caso de acreditarse intervención extranjera en los procesos.
Calendario de discusión
De acuerdo con los acuerdos alcanzados en la Junta de Coordinación Política (Jucopo), la discusión de la reforma sobre la elección judicial comenzará esta misma tarde en el pleno de la Cámara de Diputados.
La estrategia legislativa contempla votar el proyecto en lo general durante la sesión de este martes. Posteriormente, se levantará la sesión para reanudar labores el próximo jueves, día en que se llevará a cabo la discusión en lo particular, así como el debate y votación de los otros dos dictámenes pendientes de la agenda.
El inicio de estas sesiones marca un momento crítico para la administración de Sheinbaum, al buscar consolidar modificaciones estructurales al Poder Judicial en un contexto donde el control de los tiempos y la asistencia legislativa se han vuelto factores determinantes para el avance de su agenda de reformas.