Ciudad de México.– La Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA) arremetió este miércoles contra el nuevo Sistema de Ordenamiento de la Producción y Comercialización de Maíz Blanco “Precio Justo”, al que calificó como una política "absurda" que, lejos de beneficiar al campo, excluye a millones de pequeños agricultores mexicanos.
Críticas a la política oficial
Álvaro López Ríos, secretario general de la UNTA, denunció que el gobierno federal y la Secretaría de Agricultura han evadido su responsabilidad constitucional de establecer un "precio de garantía" para el grano. Según el dirigente, al delegar la fijación de precios a los acopiadores y compradores industriales, el Ejecutivo condena a los trabajadores del sector a un "exilio productivo".
La postura de la organización campesina contrasta con la visión oficial. Apenas unos días atrás, la presidenta Claudia Sheinbaum y la secretaria de Agricultura, Columba Jazmín López, presentaron el programa como un esfuerzo histórico para garantizar la autosuficiencia alimentaria y mejorar la rentabilidad, mediante contratos voluntarios con 80 grandes empresas que se comprometieron a priorizar la compra de maíz mexicano sobre el importado.
El contraste de las cifras
La UNTA sostiene que el alcance del programa gubernamental es meramente marginal:
- La realidad del sector: México cuenta con cerca de 2.5 millones de pequeños y medianos productores.
- La cobertura: El esquema oficial estaría enfocado, según la UNTA, en apenas 61,000 agricultores, dejando desprotegida a la gran mayoría.
" "Se manipula con el discurso de una buena voluntad para que acopiadores y compradores acuerden un precio justo", reprochó López Ríos, quien señaló que estas medidas no resuelven la crisis estructural que vive el campo.
Crisis de autosuficiencia y emergencia climática
El líder campesino subrayó que este debate ocurre en medio de una crisis hídrica que ya ha causado la pérdida de al menos 15 mil hectáreas de cultivo en el Estado de México. Esta situación, sumada a la falta de apoyos, ha disparado la dependencia alimentaria:
- Dependencia en aumento: Según datos de la UNTA, el país pasó de importar el 46% de sus alimentos en 2018 a casi el 75% en la actualidad.
- Récord de importaciones: Entre enero y abril de 2026, las compras al extranjero de maíz blanco y amarillo alcanzaron un máximo histórico, superando las cuatro millones de toneladas.
Esta confrontación entre el Gobierno y la UNTA se suma a las recientes protestas de productores de Sinaloa en la capital, quienes han exigido mejores condiciones de comercialización.
Mientras la administración defiende el modelo de ordenamiento como una solución de mercado, las organizaciones campesinas advierten que, sin precios de garantía sólidos, el campo mexicano seguirá perdiendo su capacidad de alimentar al país.
Con información de UNIVISIÓN