Sao Paulo, Brasil .– Las autoridades sanitarias brasileñas han activado los protocolos de aislamiento tras detectar un caso sospechoso de ébola en la ciudad de São Paulo. El paciente, un hombre que recientemente viajó a la República Democrática del Congo, fue puesto en cuarentena en un hospital especializado tras presentar síntomas de fiebre.
Alerta ante la crisis en el Congo
La preocupación de las autoridades radica en que el paciente proviene de la provincia de Ituri, región identificada actualmente como el epicentro de un brote de ébola de rápida propagación. Según registros de la agencia de salud pública de la Unión Africana, esta epidemia ha cobrado la vida de 246 personas y contabiliza más de mil casos sospechosos en un periodo de tiempo récord.
Alán González, director de la organización Médicos Sin Fronteras (MSF), calificó la situación como inusualmente crítica, señalando que se trata del primer registro de una expansión tan acelerada tras la declaratoria de la epidemia.
Riesgos y desafíos médicos
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el virus detectado en esta zona corresponde a la cepa Bundibugyo, cuya tasa de letalidad se estima entre el 30% y el 50%. La gravedad del cuadro clínico se ve acentuada por la ausencia de una vacuna autorizada o tratamientos específicos para combatir esta variante del virus.
La OMS ha determinado que el riesgo de propagación en el África subsahariana se mantiene en un nivel "alto", mientras que, a escala global, el peligro se clasifica como "bajo". No obstante, la organización admitió que el virus pudo haber circulado de forma silenciosa en Ituri durante al menos dos meses antes de que se declarara formalmente como una "emergencia de salud pública de importancia internacional".
El sistema de salud de Brasil mantiene al paciente bajo estricta vigilancia médica, a la espera de los resultados de laboratorio que confirmen o descarten la presencia de la enfermedad.
Con información de LATINUS