Washington D.C. – Una fotografía capturada el pasado 4 de julio en el metro de Washington se convirtió en un símbolo instantáneo de la tensión sociopolítica en Estados Unidos. En la imagen, una mujer afroamericana aparece rodeada por decenas de sujetos encapuchados, identificados como miembros del grupo supremacista blanco Patriot Front.
La protagonista de la instantánea, que rápidamente dio la vuelta al mundo, es Bernita Bowlding, de 33 años y madre de dos hijos. Tras la viralización de la escena, su familia rompió el silencio para ofrecer una perspectiva humana detrás de la figura convertida en icono antirracista.
El trasfondo de una imagen viral
Paul Bowlding, hermano de la mujer, reconoció a Bernita tras ver la fotografía multiplicarse en redes sociales. En declaraciones al Washington Post, describió la angustia vivida por la familia al verla expuesta en una situación de vulnerabilidad extrema:
" "Es como si la rodearan perros de caza", expresó, revelando que tras el incidente, la familia pasó horas sin noticias sobre su paradero.
El hermano detalló que Bernita ha enfrentado problemas de salud mental durante años, un aspecto que la familia ha querido destacar ante el escrutinio público. Tras el incidente, la mujer logró regresar a casa de su madre, manteniendo un perfil bajo sobre lo ocurrido. La familia ha tenido que salir en su defensa después de que usuarios en redes sociales intentaran deslegitimarla exponiendo un arresto anterior, el cual, según sus allegados, ocurrió durante una crisis de salud mental y fue posteriormente desestimado.
" "La salud mental es un asunto serio. Si te interesa la historia real, no des por hecho cosas que no sabes", subrayó Paul Bowlding, enfatizando que, lejos de la narrativa política, su hermana es una persona "fuerte, tranquila y amable".
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Un hombre dentro del vagón trata de no hacer contacto directo con los supremacistas blancos[/caption]
Otros testimonios de la jornada
Bernita Bowlding no fue la única pasajera que vivió la intimidación del grupo supremacista ese día. Roswell Encina, presidente de la Sociedad Histórica del Capitolio de los Estados Unidos, también fue captado en una fotografía mientras intentaba mantener la compostura en el mismo entorno hostil.
Encina, quien es ciudadano naturalizado, describió la experiencia como "inquietante y muy incómoda". A través de un comunicado, confesó haber sentido un miedo profundo y haber evitado deliberadamente el contacto visual con los encapuchados.
" "Momentos como este me recuerdan por qué la educación cívica es importante. La democracia es más fuerte cuando la entendemos, participamos en ella y rechazamos el odio que la amenaza", manifestó Encina, quien agradeció al fotógrafo Finn Gomez, cuya presencia, aseguró, fue "discretamente reconfortante" ante el clima de tensión.
Con información de UNIVISIÓN