El que apareció muy quitado de la pena en un evento del gobernador Manolo Jiménez Salinas fue Roberto “Bobe” Escalante.
Columnas

Muy campante

El que apareció muy quitado de la pena en un evento del gobernador Manolo Jiménez Salinas fue Roberto “Bobe” Escalante.

Foto de perfil de Plaza Mayor
Autor: Plaza Mayor
15 de julio de 2026 a las 00:32 · 36 Vistas · 2 min de lectura

El que apareció muy quitado de la pena en un evento del gobernador Manolo Jiménez Salinas fue Roberto “Bobe” Escalante, todavía gerente general del SIMAS Torreón. Lejos de los cuestionamientos por la situación financiera y operativa del organismo, se le vio tranquilo en el evento, posando para la ‘selfie’y dejando constancia de su presencia al más puro estilo influencer.

Según los enterados, la invitación no llegó precisamente por la vía institucional. Cuentan que el acceso se facilitó por conducto de su suegra, Silvia Garza, quien colabora en Relaciones Públicas del Ejecutivo en La Laguna, y también por la cercanía de su actual pareja, Karla Galindo, en Atención Ciudadana. La duda es si Escalante tiene tiempo de sobra o si ya resolvió los pendientes del SIMAS, porque mientras él aparece en eventos sociales, siguen las quejas por la atención a usuarios y las dudas sobre el manejo administrativo de un organismo que cada día acumula más problemas.

Se quedó solo

Trascendió que José Elías Gánem Guerrero finalmente se quedó sin el grupo de escoltas de la Policía Municipal que lo acompañó durante meses, incluso después de dejar el cargo de secretario del Ayuntamiento de Torreón. El respaldo resultaba cada vez más difícil de justificar, sobre todo por tratarse de un exfuncionario sin responsabilidad pública vigente y con varios asuntos pendientes que revisar.

La decisión también manda una señal política. Durante mucho tiempo fue evidente la protección de la que gozó “El Bachiller”, pese a los señalamientos relacionados con su intervención en distintas áreas de la administración municipal durante el trienio pasado.

Doble juego
Quien parece estar jugando en dos pistas al mismo tiempo es el alcalde de Monterrey, Adrián de la Garza. Por un lado, mantiene abierta la ruta para asegurar que su grupo conserve el control político de la capital de Nuevo León. Por el otro, hay quienes aseguran que también busca dejar amarrada una opción alterna por si el tablero cambia rumbo a la sucesión municipal.

Duda fastidiosa…

¿Quiénes -de plano- no quieren coincidir y mucho menos transitar con la nueva administración municipal de Torreón.

Etiquetas:

Columnas

¡Comparte esta noticia!

Ayúdanos a informar a más personas compartiendo este contenido