Este lunes se concretará uno de los movimientos anunciados en el gabinete estatal. Lety Rodarte llegará a la Secretaría de Cultura en relevo de Esther Quintana, quien dejará el cargo y esperará los tiempos y la ruta institucional para buscar incorporarse a los consejos ciudadanos del Sistema Estatal Anticorrupción.
Y para quienes preguntan por Ángel Mahatma, el diputado permanecerá por ahora en el Congreso del Estado. Los movimientos se acomodaron sin necesidad de patear el tablero y forman parte de los ajustes con los que el gobernador Manolo Jiménez busca refrescar áreas de su administración sin dejar cabos sueltos. En los enroques, tan importante es saber quién llega como dónde queda quien se mueve.
Sin rupturas
Los enroques también dejan lectura política. La decisión de Manolo Jiménez ha sido mantener los acuerdos y la unidad del proyecto que lo llevó al gobierno, incluso con quienes llegaron desde fuerzas políticas distintas al PRI. Las posiciones cambian, pero eso no necesariamente significa romper compromisos ni mandar a nadie para su casa.
Ahí están los casos del PAN y de quienes participaron desde el PRD. Los primeros atraviesan una relación complicada con su dirigencia nacional y los segundos hasta se quedaron sin partido, pero quienes se sumaron al proyecto estatal mantienen espacios y participación. El mensaje es que los ajustes no necesariamente implican rupturas y menos con los aliados, con todo y que por estas fechas anden muy mermados.
Se salva
A propósito de los cambios que vienen en el Gabinete que encabeza el gobernador Manolo Jiménez Salinas y de la salida de perfiles relacionados con el PAN y PRD, con los cuales en 2023 el PRI fue en alianza, quien parece tener asegurada la permanencia es Mayra Valdés, exsecretaria general del PAN en Coahuila y actual titular de la Secretaría de las Mujeres. Y hay una razón: no la ha hecho mal. Más allá de su origen partidista, se ganó un lugar en el equipo por trabajo propio. Una cosa son las cuotas y otra, los resultados.
Coincide la exigencia
La petición del PAN Coahuila a la dirigencia nacional para renovar la alianza con el PRI coincide con la exigencia de panistas de Chihuahua y Nuevo León, estados en donde el próximo año se renovará la gubernatura y desde los cuales también presionan para que la dirigencia nacional no cierre la puerta a una alianza con el tricolor.
El mensaje para Jorge Romero es que no se atraviese en las negociaciones locales y tome en cuenta que si la prioridad es evitar que Morena llegue a esos gobiernos, por ahora la única fórmula competitiva es seguir como dirigencia y sumar fuerzas con el tricolor. En pocas palabras, le piden al CEN que si no ayuda, no estorbe.
Tavla salvavidas
El llamado del panismo de Coahuila que todavía encabeza Elisa Maldonado, a la dirigencia nacional, sobre todo ahora que se anticipa una delegación estatal, para ir en alianza con el PRI el próximo año, tiene lógica, pues saben que ir solos en 2027 significaría jugarse lo poco que queda, pero de la mano del tricolor podrían alcanzar regidurías y algunos otros espacios para reincorporarse al mapa político estatal. A estas alturas, más que una alianza, los panistas buscan una tabla salvavidas.