El gobernador Manolo Jiménez tuvo papel estelar en la plenaria de diputados y senadores del PRI, previa al periodo ordinario de sesiones que arranca el lunes. Dio una conferencia ante los legisladores federales para exponer lo que en el tricolor ya identifican como el modelo Coahuila: la estrategia de seguridad pública y el programa Mejora como esquema de trabajo en territorio.
Ahí estuvieron el senador Gabriel Elizondo; el dirigente estatal del PRI, Carlos Robles Loustaunau; el diputado federal Jericó Abramo Masso y Diego Rodríguez Canales, secretario de Organización Política del partido. Con pocos gobiernos estatales en sus manos, el PRI nacional voltea hacia Coahuila para encontrar experiencias que pueda llevar a su agenda y Manolo llegó a la plenaria precisamente a presumir resultados.
Se le borró la sonrisa
Pablo Fernández Llamas llegó sonriente a la inauguración de las nuevas oficinas de Garantías, pero el gesto le duró poco. El alcalde Miguel Ángel Riquelme aprovechó para aclarar que estrenar instalaciones dignas para atender a los ciudadanos no significa ratificar a quienes están al frente de las dependencias municipales. Y el mensaje cayó justo donde tenía que caer.
El director de Inspección y Verificación es uno de los funcionarios que siguen bajo evaluación, como el resto de los “Romanitos”, heredados de la anterior administración. Riquelme insiste en que los resultados decidirán quién se queda y quién se va. A Pablo, literalmente, se le borró la sonrisa.
Cerrar la puerta
Manolo Jiménez adelantó que está por concluir el arco de seguridad de la Puerta Amarilla, en los límites de Torreón y Gómez Palacio. La obra, con inversión anunciada de 11.7 millones de pesos, tendrá cuatro carriles de revisión, videovigilancia y sistemas para reconocimiento facial y de placas. Es una pieza más del blindaje estatal, que incluye arcos en los principales accesos y 18 cuarteles de corporaciones estatales y federales.
El gobernador dejó claro que los buenos indicadores no son motivo para aflojar el paso.
Nueva fórmula
El diputado federal Alfonso Ramírez Cuéllar estuvo este viernes en Torreón para adelantar parte de la agenda que Morena llevará al periodo ordinario que arranca el lunes. El zacatecano habló de eliminar el fuero para gobernadores y demás funcionarios de elección popular, reformar el juicio político y apretar el combate a la corrupción y la impunidad, agenda que trae especial relevancia a partir de los casos Rocha Moya e Inzunza.
Pero entre los morenistas laguneros llamó más la atención que quien recibió y acompañó a Ramírez Cuéllar fue Rocío “Pily” de Aguinaga, diputada local electa y esposa de Shamir Fernández. En los corrillos guindas hay quienes ven a la pareja como la nueva fórmula que pretende tomar las riendas de Morena en La Laguna.