Ciudad de México.— La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), dependiente de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, mantiene bajo la mira al operador y empresario Amílcar Olán, identificado como persona cercana a Andrés Manuel y Gonzalo “Bobby” López Beltrán, hijos del expresidente Andrés Manuel López Obrador, debido a un complejo entramado de empresas y prestanombres utilizado para dispersar miles de millones de pesos provenientes de contratos gubernamentales.
De acuerdo con información obtenida por el medio Latinus sobre la indagatoria iniciada hace semanas, el expediente documenta diversas irregularidades financieras ligadas al entorno del operador, tales como el manejo desproporcionado de recursos en efectivo, posibles desvíos de fondos públicos, simulación de operaciones mercantiles y la rápida dispersión de capitales con el objetivo de ocultar su rastro dentro del sistema financiero formal.
Nuevas razones sociales y consolidación de la red de "El Clan"
La investigación federal corrobora diversas transacciones y firmas comerciales que habían sido reveladas previamente por las investigaciones periodísticas de "El Clan" a lo largo de los últimos tres años. Sin embargo, el informe hacendario también incorpora corporaciones que no habían sido señaladas públicamente de manera oficial, entre las que destacan las razones sociales Medivac XXI, Medikament AMG y Proveedora Vicorca, ampliando así el espectro de la red corporativa investigada por las autoridades financieras.