Ciudad de México.— Fue a sus 14 años que Taylor Swift firmó su primer contrato editorial en Nashville. Y luego de sumar, paradójicamente, 14 premios Grammy, logró formar parte del Salón de la Fama de los Compositores de Nashville junto con Lyle Lovett, Shawn Camp, Lee Thomas Miller, Bruce Channel y J.I. Allison. Esto la convierte en la persona más joven en entrar en este segmento.
" Desde el momento en que escribí mi primera canción supe que, aunque no pudiera convertirla en mi profesión, sería mi pasión”, afirmó Swift, quien también describió cómo absorbía las lecciones de otros compositores como una esponja, aprendiendo a superar el bloqueo creativo y a escribir sobre la condición humana, incluso cuando su compañera de composición tenía resaca o estaba pasando por un divorcio.La artista estadounidense, durante su discurso en el evento, recordó que su madre solía recogerla del instituto y llevarla a un sello en Music Row, en Nashville, donde conoció a una de sus primeras coautoras, Liz Rose.
Luego, a Nathan Chapman, quien produjo su álbum debut homónimo en 2006, que cumple este mes 20 años desde su lanzamiento.
Swift afirmó que su capacidad para “saltar de un género a otro” se debía a que había aprendido los fundamentos de la composición en Nashville. “Me siento increíblemente honrada de ser admitida en este club sagrado”, indicó.