Ciudad de México.- La muerte de Cuauhtémoc Cárdenas devuelve la mirada a la elección presidencial del 6 de julio de 1988, la más disputada de la historia moderna de México y la que explica buena parte de su vida política.
Aquella jornada, los primeros resultados debían aparecer en las pantallas del Registro Nacional de Electores hacia las 19:00 horas. No ocurrió. Los candidatos Cuauhtémoc Cárdenas, Manuel J. Clouthier y Rosario Ibarra de Piedraacudieron a Gobernación y denunciaron que la supuesta falla de las computadoras ocultaba una derrota del partido oficial. Se les cerraron las puertas. La versión oficial fue una falla informática, que desde entonces se conoce como la "caída del sistema".
El cómputo se reanudó y el 13 de julio, al terminar el conteo en los 300 comités distritales, la Comisión Federal Electoral declaró ganador a Carlos Salinas de Gortari, del PRI, con 50.36% de los votos. Cárdenas, abanderado del Frente Democrático Nacional, quedó con 31.12%, y Clouthier, del PAN, con 17.07%. Salinas asumió el cargo el 1 de diciembre, después de que el Congreso, de mayoría priista, avalara la elección.
Cárdenas venía de romper con el PRI. En 1986 había formado la Corriente Democrática junto a Porfirio Muñoz Ledo, para exigir el fin del "tapado" presidencial. Nunca aceptó el resultado de 1988, y de esa lucha nació el PRD.
La elección también dejó una consecuencia institucional. Ante la desconfianza, se reformó la Constitución y en 1991 se creó el Instituto Federal Electoral (IFE), antecesor del INE, con la idea de que las elecciones las organizara un órgano autónomo.