
La falta de inversión en mantenimiento por parte de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) en los canales de riego del distrito 017 ha quedado evidenciada tras los recientes incidentes ocurridos al inicio del ciclo agrícola 2025.
Una revisión de los contratos publicados en el sistema gubernamental CompraNet revela que, hasta el 26 de marzo de 2025, CONAGUA, a través del Organismo de Cuenca Cuencas Centrales del Norte, solo destinó recursos para la adquisición de pintura y herramientas para las escalas de los canales, adjudicando directamente dos contratos a 2 empresas locales por un monto total de 359 mil 729.53 pesos.
De los 870 contratos promovidos por CONAGUA durante el 2024, ninguno se enfoca en el mantenimiento preventivo o correctivo de los canales de riego. Esta omisión parece haber tenido consecuencias inmediatas, ya que a solo cinco días del inicio del ciclo de riego agrícola, el 22 de marzo, se han registrado dos incidentes significativos.
El primero, una filtración en el canal San Antonio del Coyote a las líneas sanitarias del ejido El Tajito, lo que inundó 4 calles en la zona. El segundo, el colapso del canal Sacramento en Francisco I. Madero, específicamente en el kilómetro 35, provocando el derrame de agua en terrenos aledaños del ejido Jaboncillo.
Ambos incidentes han obligado al cierre de compuertas de la presa, interrumpiendo el flujo de agua y retrasando el riego de las tierras ejidales por al menos tres días.
La situación actual pone de manifiesto la necesidad de una inversión en el mantenimiento de la infraestructura de riego. Esta demanda no es nueva; los ejidatarios ya habían expresado su preocupación, al menos desde el 21 de agosto de 2024, durante la visita del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador y la entonces presidenta electa Claudia Sheinbaum a Lerdo, Durango.
En aquella ocasión, el representante del módulo de riego 03 presentó a las autoridades de CONAGUA proyectos de revestimiento de canales, que requerían una inversión de 267 millones de pesos. Se enfatizó la urgencia de ejecutar estas obras antes de finalizar 2024, con el fin de asegurar la preparación adecuada para el ciclo agrícola 2025 y evitar lo que hoy es una realidad, el desperdicio del agua en La Laguna.