
El jueves en este mismo espacio se publicó que una empresa del primogénito de Alfonso Cepeda Salas, para efectos prácticos tercer Senador de Morena por Coahuila, se adjudicó un contrato por 72 millones de pesos del Instituto de Servicio Médico para los Trabajadores de la Educación del Estado en enero pasado, con vigencia 2025.
Y así, mientras otros representantes del partido disputan entre sí posiciones políticas en un tablero que ni les pertenece ni controlan, y a veces ni siquiera entienden, el líder magisterial avanza sus propósitos mercantiles en la entidad, su suelo nativo, sin contratiempos ni alteraciones.
Mientras la relación entre sus congéneres del emblema guinda se entrampa, y ha caído en un punto muerto como si se tratase de una escena “Mexican Standoff”, el secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación se mueve por la libre y en sus terrenos, pues el referido Instituto que medra pertenece a la Sección 38 del SNTE.
Parafraseando a Shakira: él no llora, factura.
Ahora bien, si con Láserex del Norte, la sociedad civil favorecida con el monto mencionado líneas arriba por un presunto “servicio de atención médica integral de hospitalización con arrendamiento de equipos y servicios de tercer nivel para ejercicio 2025”, con otra que también pertenece a su hijo, Alfonso Cepeda Garza, Médica Integralis (de igual forma sociedad civil), obtuvo 80 millones 900 mil pesos más, del mismo Instituto de Servicio Médico para los Trabajadores de la Educación del Estado, el mismo 3 de enero, aunque de 2024.
Ahí el convenio se trató entonces de “procedimientos de atención médica de todas las especialidades, procedimientos quirúrgicos de hemodinamia, así como servicios subrogados a áreas del hospital como insumos médicos, materiales de curación, medicamento, etc. (sic), material quirúrgico de hemodinamia, material quirúrgico de traumatología”.
Asimismo, durante 2024 creció la cuenta con otros 6 millones de pesos emanados del Instituto por “estudios de radiología e imagen, así como cirugías de oftalmología y sesiones de hemodiálisis en las instalaciones de la Clínica del Magisterio Unidad Saltillo”.
En 2023 había repetido una ministración por el mismo concepto, pero por 10 millones de pesos con Láserex del Norte. Y en 2022 y en 2021, al inicio de cada ejercicio anual, de igual forma fue beneficiada sin que fuese documentada la cantidad total.
En la semana, Cepeda Salas estuvo en Palacio Nacional para exponer peticiones sindicales a la Presidenta de la República, en la víspera del Día del Maestro, y negociar por separado la nociva Ley del ISSSTE. A principios de mes, se había reunido con Mario Delgado, secretario de Educación, para presentar un pliego nacional de demandas.
Por separado, desde febrero inició gestiones ante la fuerza dominante de la “transformación”, Andrés Manuel López Jr., a.k.a. “Andy” Beltrán, el secretario de organización de Morena y heredero del Mesías, para afiliar a 2.5 millones de profesores como ofrenda, pese a que legalmente se prohíbe la afiliación corporativa en la Ley General de Partidos Políticos, la cual señala en su artículo 3 que debe ser libre, sin la intervención de organizaciones civiles o gremiales. Inclusive los estatutos de Morena también lo impiden, al señalar que no debe haber corporativismo “de ninguna índole”.
La cortesanía tampoco es nueva, pues el arteaguense -uno de los 16 legisladores federales nacidos en Coahuila- obtuvo su lugar en las listas de representación proporcional por su apoyo a las campañas de Morena como acarreador del SNTE.
Cortita y al pie
A Cepeda Salas le venden a últimas fechas en la entidad como la idea del tercero en discordia dentro de Morena Coahuila, y la salida natural al conflicto permanente entre los otros detentadores del escaño.
Unos Moreira, desde Saltillo, lo apoyan en privado con tal propósito. Otro Moreira, desde Ciudad de México, le rechaza en público.
Mientras tanto, vía las empresas de su hijo, se ha agenciado 158.9 millones de pesos entre 2024 y 2025 del Servicio Médico, ya siendo Senador (secretario general, lo es desde 2018).
La última y nos vamos
El mecanismo de corrupción se tipifica como tráfico de influencias.