Para sorpresa de nadie, el gris y tibio dirigente de Morena en Coahuila, Diego del Bosque Villarreal, prefirió dar la espalda a los liderazgos locales de su partido antes de romper relaciones con su cuate y compañero de parrandas, Sóstenes “el michi” Mejía Berdeja.
Cada vez resulta más grande y evidente la fractura de Morena con el Partido del Trabajo en Coahuila. Es tajante la negativa de los principales cuadros por volver a forjar una nueva alianza, mientras Sóstenes “el michi” Mejía Berdeja esté al frente del PT.
Entre la rumorología que corre por los pasillos, ha comenzado a sonar la palabra “desafuero” para el diputado suspendido por faltista, Antonio Flores Guerra. Y no suena nada descabellado.
Son de aire: las vanas impugnaciones de Morena-PT en Coahuila
No se caracterizan por ser serios ni rigurosos. Son, más bien, dogmáticos y fundamentalistas. Ellos lanzan consignas al aire y endilgan calificativos a quienes consideran sus adversarios, pero de probar nada. Sus prejuicios van siempre por delante –a gritos, preferentemente– y que de las probanzas se ocupen otros, quienes quieran o puedan enmendarles la plana.