La red de corrupción que tejió Tania Vanessa “N” entre los años 2022 y 2024, no sólo fue para favorecer económicamente a su familia y cercanos mediante el asalto al erario de Múzquiz. La intención era sustentar un bastión a fin de consolidar la carrera política de “La Floriza” e ir extendiendo su área de influencia a toda la Región Carbonífera primero, para posteriormente posicionarse como una de las grandes tribus de la 4T en la entidad. Sueños de opio.
Entre la rumorología que corre por los pasillos, ha comenzado a sonar la palabra “desafuero” para el diputado suspendido por faltista, Antonio Flores Guerra. Y no suena nada descabellado.
Se complican las cosas para la defensa de la exalcaldesa de Múzquiz, Tania Vanessa “N”, toda vez que están aflorando más pruebas en su contra, relacionadas con las dos carpetas judicializadas y las otras once en curso.
El caso de la exalcaldesa de Múzquiz, Tania Vanessa “N”, volvió a figurar a nivel nacional, dejando en claro que no goza de la simpatía ni del apoyo de la cúpula de la 4T. A la hora de abordar el tema durante la mañanera, la presidenta Claudia Sheinbaun fue enfática en mandar un mensaje de “cero impunidad” para el caso de “Lady Cartier”.
Ahora que la exalcaldesa de Múzquiz por el PT, Tania Vanessa “N” ha sido doblemente vinculada a proceso, será retenida durante un tiempo en prisión, pues cayó en desacato al negarse a acudir a firmar periódicamente ante un juez; y por el otro lado se teme que se dé a la fuga.
Corrían las calendas de 2013. El 2 de septiembre, en la notaría 12 de Sabinas, fue constituida la sociedad mercantil Oasis del Norte Sociedad Financiera, S.A. de C.V., SOFOM ENR (Sociedad Financiera de Objeto Múltiple, Entidad No Regulada) con el objeto social de celebrar profesionalmente operaciones de crédito, arrendamiento y factoraje financiero.
Aunque no está convocado para la Comisión Permanente, “Lord Lamborghini” anunció que tomará por asalto —otra vez— el Pleno del Congreso del Estado. Armado con una presunta suspensión judicial, Antonio Flores Guerra prepara un nuevo escándalo en el Palacio de Coss, acompañado por manifestantes a sueldo con la consigna de reventar la paz.
Los millonarios son una casta extraña. Con las necesidades básicas resueltas de manera vitalicia, sin la obligación de cumplir con un empleo semanal y repetitivo para buscarse la papita diaria, sin extenuantes jornadas laborales que les abotaguen los sentidos e impidan tener espacio y claridad mental para pensar y ocuparse de otros asuntos