Las descargas de aguas residuales provenientes de una tubería instalada sin autorización en el lecho seco del río Nazas derivaron en una sanción que podría alcanzar hasta los 250 mil pesos contra el Sistema Descentralizado de Agua Potable y Alcantarillado (Sideapa) de Gómez Palacio por parte de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) quien a su vez, ordenó clausurar definitivamente el ducto y retirar los desechos acumulados.
La situación generó preocupación entre habitantes de nueve colonias de Torreón cercanas al cauce, quienes denunciaron la presencia de olores fétidos y condiciones de insalubridad por el estancamiento de aguas negras.
Durante las inspecciones, personal del Organismo de Cuenca Cuencas Centrales del Norte localizó una tubería de grandes dimensiones que desembocaba directamente en el lecho del río. De acuerdo con las primeras indagatorias, el conducto habría sido instalado hace dos o tres meses y no contaba con los permisos correspondientes.
De acuerdo con las investigaciones de la propia dependencia federal, las características de los residuos apuntan a posibles descargas relacionadas con las industrias láctea y textil. No obstante, según precisaron, los análisis de laboratorio permitirán identificar su composición y determinar el alcance de la afectación ambiental.
Ante esta situación, el organismo operador inició los trabajos de saneamiento, que incluyen la extracción de aguas residuales mediante equipos de bombeo y pipas, así como la aplicación de cal y otros productos para disminuir las condiciones de insalubridad.
Mientras que la Conagua, levantó un acta administrativa contra el organismo operador, al considerar que es responsable del manejo, conducción y disposición de las aguas residuales de su red de alcantarillado.
Ahora, el Sideapa deberá atender las descargas y cumplir con las medidas correctivas, mientras que la dependencia federal supervisará las labores de limpieza y verificará que la tubería quede clausurada de manera definitiva para impedir nuevos vertimientos.
A la problemática se suma la acumulación de basura y desechos domésticos que ya se encontraba en distintos puntos del cauce. El impacto ambiental de las descargas todavía está por determinarse y dependerá de los resultados de laboratorio que serán integrados al expediente administrativo.
Finalmente, la Conagua reiteró que se mantendrá la vigilancia en la zona limítrofe entre Coahuila y Durango para verificar el retiro de los residuos y el cumplimiento de las medidas de saneamiento y remediación.


