Ciudad de México.- Los No Sabo Kids son jóvenes estadounidenses de origen latino, hijos de hispanos que no dominan la lengua de sus padres. El apodo viene de decir "no sabo" en lugar de "no sé", y en vez de rechazarlo, buena parte de ellos se lo apropió y lo convirtió en seña de identidad en redes.
Con las elecciones intermedias del 3 de noviembre, el término pasó de las redes a la conversación política. Varios medios lo ligaron a la movilización de jóvenes latinos en un contexto marcado por las deportaciones masivas y la detención de migrantes sin antecedentes penales, algo que, según la revista Soy Migrante, podría funcionar como un llamado a la acción.
En las urnas, los demócratas le arrebatan la Cámara de Representantes a los republicanos, según proyecciones. Una de ellas estima que se quedarán con al menos 244 de los 435 escaños. El conteo sigue en curso.
El voto latino en general ya apuntaba hacia ese lado: un día antes de la elección, Pew ubicaba el apoyo de los votantes latinos en 51% por los demócratas y 24% por los republicanos para el Congreso. En el condado de Mecklenburg, Carolina del Norte, la votación latina anticipada casi se triplicó frente a 2022, cuando participaron 5,403 votantes. Son datos del electorado latino en conjunto, no de los No Sabo Kids en particular.
Ahí está el límite: no existe un registro que permita saber cuántos electores se identifican como No Sabo Kids ni por qué partido votan, y por ahora no hay evidencia estadística para considerarlos un bloque organizado ni para atribuirles el resultado.