Washington, EU.- El calentamiento anómalo del océano Pacífico tropical, conocido como El Niño, se está intensificando y meteorólogos lo llaman ya "súper El Niño", un fenómeno que altera los patrones de lluvia, temperatura y actividad de tormentas en Estados Unidos y otras regiones del planeta.
El Centro de Predicción Climática de la NOAA calcula un 81% de probabilidad de que el evento alcance una intensidad muy fuerte entre octubre y diciembre. De 26 modelos analizados, 23 proyectan anomalías de al menos 2 grados Celsius por encima del promedio, el umbral que los especialistas usan para hablar de un "súper" El Niño. La propia NOAA aclara que el término no es una clasificación oficial y que los eventos se miden como débiles, moderados, fuertes o muy fuertes.
En territorio estadounidense, los efectos de El Niño se sienten sobre todo en los meses fríos, de octubre a mayo. Pronósticos como el del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo advierten que el oeste del país podría enfrentar calor extremo y falta de lluvias, mientras que el sur tendría mayor probabilidad de precipitaciones intensas.
Los expertos también ligan el fenómeno con el calentamiento global. Investigadores de la UNAM señalan que el planeta ya está cerca de 1.46 grados más caliente que en la era preindustrial, por lo que el sistema climático ya no responde como antes y los efectos de El Niño pueden ser menos predecibles.
En México, históricamente los eventos fuertes se han relacionado con menos lluvias, sequías y estrés hídrico, por lo que el norte y el centro del país podrían enfrentar escenarios complicados por falta de agua. Además, podría favorecer una temporada intensa de huracanes en el Pacífico mexicano.
