Ciudad de México.- El peso mexicano cerró octubre con una caída mensual de 4% frente al dólar y completó ocho semanas consecutivas a la baja, en un contexto de incertidumbre comercial y menor interés de los inversionistas por activos en pesos.
Según datos del Banco de México (Banxico), la divisa terminó en 18.80 pesos por dólar, contra los 18.08 con los que cerró septiembre. En la última semana perdió 0.77%. Aunque este viernes avanzó 0.18%, no alcanzó a compensar el retroceso semanal.
Desde su mejor nivel reciente, de 16.89 el 4 de septiembre, la moneda acumula una depreciación de 11.32%. En lo que va de 2026, el retroceso es de 4.42%. La racha de ocho semanas es la más larga desde 2016, cuando se registró un periodo similar entre el 6 de mayo y el 24 de junio.
Qué presionó al peso
Analistas atribuyen el desempeño al desmantelamiento de operaciones de carry trade, estrategia que consiste en aprovechar la diferencia de tasas de interés entre México y Estados Unidos. Al esperarse que esa brecha se reduzca, estas posiciones pierden atractivo. A ello se suma la expectativa de que la Reserva Federal (Fed) retome los aumentos de tasa en su próxima reunión.
Las pérdidas se dieron incluso con datos locales favorables: el Producto Interno Bruto (PIB) del tercer trimestre mostró su mejor crecimiento para ese periodo desde 2023. Un especialista consultado por EFE explicó que el mercado percibe más riesgo y que los inversionistas están reacomodando sus posiciones.
Efecto en los precios
Gabriela Siller, directora de Análisis Económico y Financiero de Grupo Financiero Base, estimó que la depreciación podría sumar 0.52 puntos porcentuales a la inflación a 12 meses si el tipo de cambio se mantiene en estos niveles. El impacto se concentraría en productos con insumos importados y llegaría de forma gradual.