Ciudad de México.- El consejero electoral Arturo Castillo afirmó que la Fiscalía General de la República (FGR) tiene elementos suficientes para abrir de oficio una investigación por los hechos que provocaron la salida de Guadalupe Taddei de la presidencia del INE. En entrevista con Milenio Noticias, sostuvo que esas conductas podrían ameritar prisión preventiva oficiosa.
Castillo explicó que el artículo 19 de la Constitución obliga al juez a ordenar esa medida en casos de corrupción por enriquecimiento ilícito y ejercicio abusivo de funciones. Sobre este último delito, recordó que el artículo 220 del Código Penal Federal lo atribuye al servidor público que otorga contratos o realiza actos que generan beneficios económicos a sus familiares o a terceros con los que tiene vínculos afectivos, económicos o de dependencia administrativa directa. A su juicio, lo que se ha publicado en distintos medios justificaría que la Fiscalía actúe por su cuenta.
El consejero adelantó que dentro del instituto ya acordaron presentar las denuncias correspondientes, aunque no necesariamente contra Taddei, sino contra quien resulte responsable. Precisó que atribuir responsabilidades personales corresponderá a la Fiscalía. Añadió que esta también puede dictar medidas cautelares para resguardar los documentos relacionados con el caso y evitar que los responsables eludan la acción de la justicia. Se trata, dijo, de tomar medidas firmes para proteger al instituto y recuperar la confianza, hoy deteriorada por el escándalo.
Castillo informó que el INE instalará buzones para que sus trabajadores presenten denuncias de forma anónima, propuesta que se votará la próxima semana. Explicó que muchos empleados se quejan en privado de sentirse amenazados o temerosos, y que se busca abrirles un espacio seguro.
Sobre la participación de Talleres Gráficos en la producción de credenciales para votar, señaló que la ley no la prohíbe, pero que es necesario distinguir lo que puede y no puede hacer, porque pertenece a la Secretaría de Gobernación.
El consejero aseguró que la estructura desconcentrada del instituto y el servicio profesional electoral siguen operando con normalidad en la organización del proceso electoral del próximo año. Dijo que esto es un mensaje para los trabajadores, cuyo desempeño no está en duda, y para la ciudadanía, que tendrá elecciones con la calidad de siempre.
Por último, consideró que los superpoderes otorgados a la presidencia del INE sí influyeron en la trama que derivó en el escándalo en torno a Taddei, aunque se sostenga lo contrario.