El Puerto Noas alista la inauguración de su nuevo Jardín Botánico, un espacio de conservación y divulgación de flora desértica que abrirá sus puertas el próximo 16 de noviembre, así lo informó Jesús Orozco Rodríguez, subdirector del complejo turístico.
Actualmente, se sigue trabajando en la nivelación del terreno, creación de terrazas y sustitución del suelo, debido a las condiciones rocosas del cerro de las Noas, donde se ubica el proyecto.
Detalló que los trabajos incluyen el retiro de piedra y el ingreso de sustrato fértil compuesto por tierra, arena, triturado y composta, bases necesarias para recibir alrededor de 50 plantas que comenzarán a sembrarse este fin de semana.
En total, el jardín contará con unas 80 especies, entre donaciones de familias laguneras, productores especializados y aportaciones de la empresa Peñoles.
Destacó que una parte fundamental del proyecto es la conservación de especies protegidas, entre ellas el sotol y la biznaga barril de oro, reguladas por la Norma Oficial Mexicana.
Indicó que hasta el momento, el jardín resguarda 11 plantas de sotol y 26 biznagas, además de diversos tipos de magueyes, yucas, nopales y vinagras. Estas especies se encuentran debidamente documentadas y registradas para su manejo en comodato, cumpliendo con los lineamientos ambientales vigentes.
El espacio tendrá una extensión de 400 metros cuadrados y funcionará como un área didáctica para impulsar la educación ambiental en niñas, niños y adultos.
Se espera recibir hasta 1,500 estudiantes por semana, quienes podrán recorrer las terrazas y consultar las fichas técnicas de cada especie, así como recibir orientación directa del personal especializado.
Las plantas provienen de diferentes productores, entre ellos Luis Medina, quien mantiene un área de reproducción en la zona de Cuatro Ciénegas, además de ejemplares proporcionados por Peñoles, que cuenta con especies previamente reguladas.
El Jardín Botánico del Puerto Noas se suma a otros espacios similares en la región, como los
pertenecientes a la Universidad Autónoma de Coahuila y la Universidad Autónoma Agraria Antonio Narro, consolidando a La Laguna como una zona de referencia en la preservación de flora desértica.