El Partido del Trabajo (PT) en Torreón enfrentó este miércoles una de sus rupturas más fuertes en los últimos años, luego de que Gerardo Calvillo, ex coordinador municipal, anunciara su renuncia definitiva junto con su estructura política, acusando directamente al comisionado estatal Ricardo Mejía Berdeja de “secuestrar” el partido, operar como un “club de Toby” y convertirlo en una “franquicia al mejor postor”.
Declaró que su salida es irreversible y que se deriva de un hartazgo acumulado por las decisiones unilaterales, la imposición de candidatos y el manejo personalista que asegura domina en el PT desde la llegada de Mejía Berdeja.
“Ricardo Mejía tiene secuestrado al partido. Aquí solo entran sus amigos y quienes le ponen dinero. Nosotros hemos dado vista a la dirigencia nacional de todo lo que ha estado ocurriendo en el partido y lamentablemente pues ha sido de pura omisión y bueno, pues quienes ustedes ven aquí, estamos presentando nuestra renuncia formal y definitiva al Partido de Trabajo, a nuestras posiciones hacia el interior del partido, que son los órganos de dirección y también pues nuestra militancia completa absoluta.”.
“Esperamos demasiado. Fuimos muy pendejos, tuvimos paciencia creyendo que intervendrían, pero nunca pasó”, dijo, asegurando que la falta de acción legitimó el control de Mejía sobre la estructura local.
Afirmó que con él se retiran al menos 5,000 votos, aunque estimó que la cifra podría ser aún mayor. Recordó que su equipo aportó 11,000 votos en la pasada reforma judicial, exhibiendo que la estructura que ahora se retira era una de las más activas dentro del PT en Torreón.
“Lo que teníamos construido era con la gente, caminando con el pueblo. Mejía está ausente, vive en Ciudad de México, lanza acusaciones y deja el desorden aquí, mientras él está a toda madre allá”.
A pesar de la ruptura, aseguró que él y su equipo seguirán dentro de la Cuarta Transformación, pero no bajo las siglas del PT.
También cuestionó el comportamiento político de Mejía Berdeja, al afirmar que sus señalamientos públicos contra el gobierno estatal generan inestabilidad sin proponer soluciones.