Vaya tuit del maestro Luis Carlos Plata, editorialista de Grupo Zócalo y Horizonte Lagunero: “Así se ven 683 millones de pesos desviados OFICIALMENTE en tres años de gestión (2022-2024), en Torreón”. El mensaje iba acompañado de la foto difundida por el alcalde Román Alberto Cepeda González, en la que aparece junto a su esposa, hijos y nueras, todos con antifaz, celebrando el cierre de año. El contraste no pasó inadvertido: Torreón saqueado; la familia, feliz.
Nuevas fechas
En el Instituto Electoral de Coahuila les dieron oxígeno a los partidos que no cerraron a tiempo las negociaciones rumbo a la elección de diputados locales del próximo 7 de junio. El Consejo General, encabezado por Óscar Daniel Rodríguez Fuentes, modificó el calendario electoral y recorrió al 30 de enero el plazo para presentar convenios de coalición. El IEC tendrá hasta el 9 de febrero para resolver. El movimiento beneficia, sobre todo, a Morena, cuya alianza con el PT sigue sin amarrarse. El plazo anterior vencía el 30 de diciembre. En Morena no podrán decir que no reciben trato preferencial desde el IEC de Rodríguez Fuentes.
Pirotecnia y fogatas
Según Marcelo Sánchez Adame, quien en el Ayuntamiento de Torreón cobra como director de Medio Ambiente, la mala calidad del aire con la que la ciudad arrancó el año se explica por dos factores: la quema de pirotecnia durante la noche del 31 de diciembre y los primeros minutos del 1 de enero, además de las fogatas propias de la convivencia familiar.
El dato merece revisión. No se necesita ser experto para dudar que esas dos causas expliquen, por sí solas, las mediciones difundidas: 102 microgramos de contaminantes por metro cúbico. La pregunta es cuántos cohetes, luces y “lumbritas” tendrían que encenderse en Torreón para provocar semejante nivel de contaminación.
Duda fastidiosa…
¿Logrará Lechuga frenar la mala racha de observaciones sin solventar en la cuenta pública de Torreón?