Un grupo de aproximadamente 500 taxistas de distintas líneas de la ciudad se manifestó para solicitar una revisión urgente y la aplicación estricta de la ley en torno a la operación de vehículos de transporte por plataforma, al considerar que existe una competencia desleal y riesgos para la seguridad de los usuarios.
Miguel Ángel Hernández Martínez, chófer de la línea de taxis Mandarinas, explicó que el principal motivo de la movilización es la inquietud del gremio ante lo que calificó como una falta de regulación efectiva de las unidades de plataforma.
De acuerdo con los taxistas, en Torreón operan alrededor de ocho mil vehículos de plataforma, de los cuales menos de 400 estarían debidamente registrados ante las autoridades correspondientes.
Esta situación, señalaron, genera una afectación directa al servicio formal de taxi, que compite con cerca de cinco a seis mil unidades concesionadas que sí cumplen con todas las disposiciones legales.
“El problema no es que existan las plataformas, sino que no se apegan a la legalidad. Pedimos que se intensifiquen los operativos y se obligue a estas unidades a cumplir con los requisitos que marca la ley”.
El gremio advirtió que esta situación representa no solo una competencia desleal, sino también un riesgo para los usuarios, ya que al no estar dentro de un padrón oficial, no existe una instancia clara a la cual recurrir en caso de incidentes o irregularidades durante el servicio.
Los taxistas estiman que la operación irregular de estas plataformas les ha generado una pérdida de entre el 60 y el 70 por ciento de sus ingresos, al competir en desventaja frente a unidades que no pagan concesiones, seguros ni cumplen con requisitos como licencias de servicio público, gafetes oficiales, pólizas de responsabilidad civil ni características específicas de los vehículos.
“Mientras nosotros debemos de contar con concesión registrada, unidades identificadas, conductores certificados y seguros para el pasajero, en las plataformas se detectan vehículos que no cumplen con el modelo requerido o con los años máximos permitidos, además de carecer de supervisión constante”.