El gobernador Manolo Jiménez Salinas afirmó que para fortalecer la estrategia nacional de seguridad no basta con operativos federales, sino que es indispensable que gobernadores y alcaldes asuman su responsabilidad y eviten que “malandrines” lleguen a cargos públicos desde donde puedan dañar a las instituciones.
Al referirse al contexto nacional tras la captura y abatimiento de un líder criminal, el mandatario consideró que se requiere un mapeo claro de los generadores de violencia en el país y mantener operativos focalizados, pero subrayó que la diferencia en resultados entre entidades radica en el trabajo local.
“En todos los estados hay Fuerzas Armadas y presencia federal. La diferencia de Coahuila es el trabajo municipal y estatal, la voluntad política de entrarle al tema”, sostuvo, al señalar que en la entidad se mantiene una política permanente de “apretar tuercas” para fortalecer la seguridad y mantener indicadores favorables.
Jiménez Salinas propuso que quienes aspiren a cargos públicos vinculados con la seguridad como los alcaldes, gobernadores, legisladores e incluso candidatos a gubernaturas sean sometidos a exámenes de control y confianza, similares a los que se aplican a policías.
“Si queremos policías sin nexos con la delincuencia, con mayor razón debemos exigirlo a quienes serán sus jefes, estas evaluaciones deberían incluir pruebas patrimoniales, psicológicas y de entorno, para garantizar que no existan vínculos con el crimen organizado ni problemas que afecten la toma de decisiones”.
Advirtió que permitir que personas con presuntos nexos criminales compitan y ganen elecciones equivale a entregar presupuesto, corporaciones policiacas y herramientas institucionales a grupos delictivos.