El diputado federal del PAN, Marcelo Torres Cofiño, advirtió que el robo y contrabando de combustibles en México se ha convertido en una de las economías criminales más grandes del país, con pérdidas estimadas de entre 200 mil y 400 mil millones de pesos anuales para las finanzas públicas.
Desde el Palacio Legislativo de San Lázaro, el legislador señaló que el fenómeno ya no se limita al robo en ductos, sino que ha evolucionado hacia esquemas más complejos como el contrabando y el llamado “huachicol fiscal”, mediante el cual se importan combustibles de forma irregular para evadir impuestos.
“El huachicol no es sólo gasolina robada. Es dinero público que se pierde y termina financiando al crimen organizado”.
Añadió que este negocio ilegal impacta directamente en áreas prioritarias como salud, seguridad e infraestructura, al tratarse de recursos que deberían destinarse a servicios y obras públicas.
El diputado federal sostuvo que para frenar este fenómeno se requiere atacar toda la cadena del delito, con monitoreo tecnológico en ductos, control estricto en aduanas, trazabilidad del combustible importado e inteligencia financiera para desmantelar redes criminales.
“El petróleo de los mexicanos no puede seguir financiando al crimen organizado”.