Ciudad de México.- La antesala de la reapertura del Estadio Azteca quedó marcada por un episodio de vandalismo que, más allá del daño material, exhibe un trasfondo de inconformidad social. A las afueras del inmueble, varios murales de la Selección Mexicana fueron intervenidos con grafitis que lanzan críticas directas al Gobierno.
De acuerdo con reportes difundidos por la cuenta @Barras_LATAM, al menos cuatro murales fueron alterados con distintas leyendas, a escasos 11 días de que el llamado Coloso de Santa Úrsula reciba nuevamente actividad internacional con el partido entre el Tricolor y Portugal.
Entre los mensajes que ahora cubren las imágenes destacan frases como “México, resiste”, “El Mundial del despojo” y “Agua para el pueblo”, consignas que apuntan a demandas sociales que rebasan el ámbito deportivo.
Aunque no hay responsables identificados, las pintas parecen responder a una protesta simbólica frente a la organización de eventos de gran escala, en contraste con carencias básicas que distintos sectores consideran no resueltas.