Londres, Inglaterra.– En un movimiento que los analistas califican como más diplomático que operativo, la OPEP+ acordó este domingo un modesto incremento en la producción de crudo para el mes de junio. Sin embargo, el mercado anticipa que este aumento quedará mayoritariamente "sobre el papel", debido a que el suministro físico en el Golfo Pérsico continúa estrangulado por el conflicto bélico en Irán y las restricciones en el Estrecho de Ormuz.
Continuidad pese a la salida de Emiratos Árabes
Tras una reunión virtual, siete naciones clave del bloque pactaron elevar sus objetivos de producción en 188,000 barriles por día (bpd). Esta decisión marca el tercer incremento mensual consecutivo y busca enviar un mensaje de normalidad institucional tras la salida de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) del grupo el pasado 1 de mayo.
" "La OPEP+ envía un mensaje doble: continuidad institucional pese a la baja de EAU y control del mercado, aunque el impacto físico sea limitado por la guerra", señaló Jorge León, analista de Rystad y exfuncionario de la organización.
El abismo entre la cuota y la realidad
El acuerdo revela una brecha significativa entre las metas de producción y la capacidad real de exportación en el contexto actual:
- Arabia Saudita: Su cuota teórica ascenderá a 10.29 millones de bpd, una cifra que contrasta drásticamente con su producción real de marzo, situada en apenas 7.07 millones de bpd.
- Impacto de la guerra: Los ataques y bloqueos en el Estrecho de Ormuz impiden que el flujo adicional de crudo llegue a los mercados internacionales, manteniendo la oferta física restringida a pesar de los decretos de la organización.
Reconfiguración del bloque
Con la partida de EAU, la OPEP+ queda conformada por 21 miembros, incluyendo a Irán. No obstante, el poder de decisión sigue concentrado en un núcleo duro de siete naciones que participaron en la cumbre de este domingo: Arabia Saudita, Irak, Kuwait, Argelia, Kazajistán, Rusia y Omán.
Cifras en descenso
A pesar de los anuncios de incrementos, los datos históricos recientes reflejan la parálisis del sector. En marzo, la producción media del grupo fue de 35.06 millones de bpd, lo que representó una caída estrepitosa de 7.7 millones respecto a febrero. Irak y Arabia Saudita encabezan los recortes forzados ante la imposibilidad de exportar de manera segura.
Los líderes de la organización han convocado a una nueva sesión para el próximo 7 de junio, fecha en la que evaluarán si las condiciones de seguridad en el Golfo permiten que los barriles "de papel" se conviertan finalmente en suministro real para la economía global.