Toronto, Canadá.– En un movimiento clave para el futuro económico de América del Norte, el secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, anunció una estrategia conjunta con el gobierno de Canadá para reducir la dependencia de los mercados asiáticos y fortalecer la soberanía industrial de la región. El plan prioriza sectores críticos como el farmacéutico, la electrónica y la manufactura avanzada, áreas donde la dependencia externa supera actualmente el 80%.
"La decisión ya fue tomada": Hacia una autonomía regional
Durante un encuentro con líderes empresariales en Toronto, Ebrard enfatizó que no se trata únicamente de prepararse para la revisión del T-MEC, sino de establecer una visión común frente a un mundo que "cambia rápidamente". El funcionario federal aseguró que la voluntad política entre la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum y el primer ministro canadiense, Mark Carney, es total.
" “No podemos vivir con nostalgia del pasado; necesitamos encontrar la manera de fortalecer nuestra economía y la seguridad de nuestros países en estas nuevas condiciones globales”, sentenció el titular de Economía.
Memorandos y misiones comerciales: El plan de acción
La estrategia se materializa a través de memorandos de entendimiento que buscan blindar las cadenas de suministro en industrias de alto valor:
- Farmacéutica: Reducción del desabasto y fomento de producción local.
- Aeronáutica y Manufactura: Consolidación de polos industriales regionales.
- Semiconductores: Integración en la cadena de valor de alta tecnología.
Como parte de esta ofensiva comercial, una delegación mexicana de 244 empresas realiza actividades en Montreal y Toronto, logrando una cifra récord de más de 2,000 reuniones de negocios (B2B), la mayor actividad de este tipo organizada por México en el extranjero.
Frente común ante la incertidumbre arancelaria
Ebrard reconoció que tanto México como Canadá enfrentan el desafío de los aranceles estadounidenses de la Sección 232 sobre acero y aluminio. No obstante, subrayó que la prioridad absoluta es preservar el comercio libre de aranceles, que hoy representa el 80% del intercambio trilateral.
De cara al inicio de las conversaciones formales con Estados Unidos este 1 de julio, el secretario advirtió que América del Norte "no puede perder tiempo" mientras otras regiones del mundo avanzan en integraciones más estrechas.
La meta es clara: transformar la revisión del tratado en una plataforma de estabilidad y certidumbre para las inversiones frente a la volatilidad de los mercados globales.