Ciudad de México.- Raúl Jiménez se convirtió en protagonista de la noche al marcar el segundo gol de la Selección Mexicana, una anotación que combinó calidad futbolística y un emotivo significado personal.
La jugada nació en los pies del propio delantero, quien condujo el balón desde el mediocampo y abrió el juego hacia la banda derecha para Roberto Alvarado. El atacante envió un centro preciso al área, donde Jiménez apareció para conectar un sólido remate de cabeza que dejó sin opciones al guardameta rival y puso el 2-0 en el marcador.
Además de ampliar la ventaja del Tricolor, el gol estuvo acompañado de una celebración especial. Visiblemente conmovido, el atacante dedicó la anotación a su padre, recientemente fallecido, en un gesto que no pasó desapercibido para los aficionados presentes en el estadio.
Con su tanto, Jiménez reafirmó su importancia en el esquema mexicano y coronó una jugada colectiva que reflejó el buen momento que atraviesa la selección en el arranque del encuentro.