El gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez Salinas, desestimó las acusaciones de presunto fraude electoral realizadas por Ricardo Mejía Berdeja, al asegurar que carecen de sustento y que forman parte de la reacción de quienes no obtuvieron resultados favorables en las urnas.
A una semana de celebrada la jornada electoral, el mandatario estatal calificó los señalamientos como una muestra de desesperación política y afirmó que las declaraciones de Mejía Berdeja están alejadas de la realidad.
“La semana pasada eran patadas de ahogado y ahora son súper patadas de ahogado. Realmente están fuera de sí”.
Consideró contradictorio que continúen los cuestionamientos sobre un supuesto fraude cuando las autoridades electorales ya avanzan en los procedimientos correspondientes para validar los resultados de la elección.
“Es increíble que hablen de fraude. ¿Qué van a decir en el juicio político?”.
El mandatario reiteró que los resultados electorales deben respetarse y recordó que cualquier inconformidad debe canalizarse a través de las instancias legales y electorales competentes.
Insistió en que las instituciones electorales son las responsables de revisar y resolver cualquier controversia relacionada con el proceso, por lo que llamó a respetar los cauces legales y los resultados emanados de las urnas.