Aunque la licencia de Miguel Ángel Riquelme Solís al Senado entra en vigor hasta el miércoles y la protesta como alcalde interino de Torreón será el jueves, en los hechos la transición ya comenzó. Desde el pasado fin de semana, el exgobernador se instaló en la dinámica municipal con reuniones, revisiones de áreas estratégicas y acercamientos con actores políticos que tendrán peso en la etapa que viene.
Riquelme recibe una administración golpeada por la ausencia definitiva de Román Alberto Cepeda González, con pendientes acumulados en seguridad, servicios públicos, finanzas y operación política. No hay margen para curvas de aprendizaje ni para semanas de adaptación.
Con Felipao
Entre los encuentros que trascendieron entre el próximo alcalde de Torreón y otros actores políticos está el que sostuvo con el diputado local electo Felipe González Miranda, uno de los perfiles con mayor presencia política en Torreón y pieza importante en la nueva configuración del poder local. No fue la única reunión ni será la última.
En la mira
El caso que involucra a la exalcaldesa de la alcaldía Cuauhtémoc, Sandra Cuevas, a su pareja sentimental —actualmente preso en el penal de Torreón— y al senador Luis Fernando Salazar Fernández da mucho de qué hablar.
Hasta donde se conoce, Luis Fernando Salazar, senador por Morena, aparece como afectado. La versión que ha trascendido es que entregó recursos a quien entonces consideraba una persona de confianza y que ese dinero nunca fue recuperado. Con esto, el senador forma parte de las indagatorias que buscan esclarecer los hechos.
La duda es de dónde salió el dinero para que Luis Fernando se convirtiera en inversionista, sobre todo de un negocio tan volátil.