Río de Janerio, Brasil.– El Consejo Nacional de Derechos Humanos de Brasil ha lanzado una exhortación urgente a la ONU y a la FIFA para enfrentar lo que califica como un "patrón transnacional" de racismo y discurso de odio durante la Copa del Mundo 2026. La solicitud surge en la víspera de la final entre España y Argentina, en medio de una creciente preocupación por múltiples incidentes discriminatorios en estadios y plataformas digitales.
Un fenómeno con alcance global
La denuncia detalla episodios de alto impacto, incluyendo insultos contra la estrella francesa Kylian Mbappé, ataques racistas contra jugadores neerlandeses tras fallar penales, y declaraciones discriminatorias por parte de figuras políticas internacionales. El Consejo señaló que este comportamiento refleja un problema de racismo estructural que ha permeado toda la justa mundialista.
Cifras alarmantes
La gravedad de la situación queda expuesta en las estadísticas de monitoreo de la propia FIFA, presentadas por la presidenta del organismo brasileño, Ivana Leal:
- Durante la fase de grupos se analizaron más de 6 millones de publicaciones en redes sociales.
- Se identificaron 89 mil publicaciones con contenido abusivo, destacando una alta prevalencia de mensajes racistas.
- La incidencia de estos casos es 13 veces superior a la registrada en el Mundial de Qatar 2022.
Ante este escenario, la comisión ha exigido a la FIFA y a los países anfitriones —Estados Unidos, México y Canadá— implementar mecanismos rigurosos de investigación, rendición de cuentas y reparación del daño para las víctimas.
Brasil, que ha endurecido su legislación para combatir el racismo tras experiencias recurrentes en sus propios estadios, busca con este llamado que el fútbol recupere su esencia como espacio de encuentro cultural, advirtiendo que, sin medidas contundentes, el racismo seguirá siendo un desafío global irresuelto para los derechos humanos.