Austin, EU.– El Gobierno de Estados Unidos anunció que implementará un programa de fianzas de entre 10.000 y 20.000 dólares para los ciudadanos de aproximadamente 50 naciones —en su mayoría de África, además de cuatro países latinoamericanos— que soliciten visados de turismo y negocios (B-1/B-2).
De acuerdo con el Departamento de Estado, la medida quedó formalmente publicada este viernes en el Registro Federal y entrará en vigor el próximo lunes, otorgando a los funcionarios consulares la facultad de fijar el monto requerido según cada caso.
Alcance de la medida y países afectados
El programa piloto, que comenzó a operar el año pasado, impacta principalmente a solicitantes de países de África occidental y oriental como Nigeria, Etiopía, Uganda, Benín y Cabo Verde, así como a cuatro naciones de la región americana: Cuba, Granada, Nicaragua y Venezuela.
- Funcionamiento: El depósito monetario debe ser cubierto por el solicitante antes de tramitar el visado y será administrado por el Departamento del Tesoro y el Departamento de Estado. Los fondos son reembolsables una vez que el visitante concluya de manera legal su estancia autorizada en el territorio estadounidense.
- Balance del programa piloto: La administración federal defendió la medida argumentando que busca frenar la permanencia irregular tras el vencimiento de visas. Según cifras oficiales, durante la fase de prueba la mitad de los solicitantes afectados optaron por abandonar el trámite, lo que derivó en una disminución del 83 por ciento en la emisión de visados en los países contemplados.
Reacciones de organizaciones civiles
En contraste, diversas organizaciones defensoras de los derechos de los migrantes manifestaron su rechazo, advirtiendo que este esquema de fianzas económicas representa un obstáculo discriminatorio para el acceso a vías migratorias legales, afectando de manera desproporcionada a ciudadanos de naciones de bajos ingresos.