La familia del joven involucrado en la agresión contra una estudiante de la Universidad La Salle Laguna difundió una carta abierta en la que reconoció la gravedad de lo ocurrido, pero aseguró que el alumno, quien tiene autismo, habría sido víctima de bullying, burlas y exclusión por parte de un grupo de compañeros antes de los hechos.
En el documento redactado y firmado por Violeta, la madre del joven expresó que han sido días difíciles para su familia y manifestó su solidaridad con la estudiante afectada y sus familiares.
Aclaró que no pretende justificar la conducta de su hijo y reconoció que serán las autoridades las encargadas de determinar lo que corresponda.
“Yo sé que mi hijo hizo mal y en su momento la autoridad dictaminará lo que proceda”, señaló. Sin embargo, pidió que también se considere el contexto que, de acuerdo con su versión, enfrentaba el joven dentro de la comunidad universitaria.
La madre aseguró que su hijo sufría hostigamiento por parte de un grupo de jóvenes al que pertenecía la estudiante afectada. Entre las conductas que denunció se encuentran la elaboración de stickers con burlas hacia personas autistas, la divulgación de su diagnóstico entre otros compañeros y la exclusión durante trabajos en equipo.
También relató que su hijo llegó a cuestionarle por qué, desde su perspectiva, algunos maestros no llamaban la atención a estudiantes con buenas calificaciones cuando incurrían en alguna conducta indebida. La familia consideró que el presunto maltrato psicológico previo también debe ser revisado.
Por otra parte, la madre rechazó las versiones que han circulado en redes sociales respecto a que el joven estaba enamorado de la estudiante agredida.
Aseguró que esa versión es “totalmente falsa” y afirmó que el proyecto de vida de su hijo estaba enfocado en dedicarse al arte.
La familia cuestionó además que fotografías y el nombre completo del joven hayan sido difundidos en medios de comunicación y cuentas de redes sociales. Consideró que esta exposición vulnera sus derechos debido a su condición y responsabilizó a quienes han realizado dichas publicaciones de cualquier daño que pudiera derivarse de ellas.
Ante esta situación, solicitó públicamente la intervención de la Comisión Estatal de Derechos Humanos del Estado de Durango y de la Procuraduría de la Defensa de las Personas con Discapacidad, para que revisen el caso y el tratamiento que se ha dado al joven.
Finalmente, la madre cuestionó la actuación de la Fiscalía por la orden de aprehensión contra su hijo, aunque reiteró que reconoce que actuó mal y que corresponderá a la autoridad determinar su responsabilidad.
Los señalamientos sobre bullying, exclusión y otras conductas atribuidas a compañeros corresponden a la versión difundida por la familia y deberán ser corroborados por las autoridades e instancias correspondientes.