Una amenaza difundida a través de redes sociales relacionada con una preparatoria ubicada sobre la avenida Juárez, al oriente de Torreón, derivó en la activación de los protocolos de seguridad escolar y prevención durante la mañana de este martes. Tras el seguimiento del caso, se identificó a un menor de edad como responsable de la publicación.
Flor Rentería Medina, coordinadora de Servicios Educativos en la Región Laguna, destacó que la situación fue atendida oportunamente y sin que se registraran hechos de violencia, además de señalar que este tipo de casos deben abordarse desde la prevención, el acompañamiento de los estudiantes y la participación de las familias.
La funcionaria explicó que recibió información sobre la publicación entre las 06:30 y las 07:00 horas, por lo que inmediatamente estableció comunicación con las autoridades correspondientes. A partir de ese momento, el plantel también puso en marcha sus procedimientos internos.
“Se activaron inmediatamente los protocolos. Desde el momento en que se da aviso a las autoridades, la institución también hace lo propio”.
Como parte de las medidas preventivas, se realizó una revisión de mochilas a petición de los directivos, con participación de padres de familia y acompañamiento de las autoridades. Rentería Medina indicó que la situación se mantuvo bajo control y no se presentó ningún episodio de violencia.
La coordinadora reconoció que este tipo de publicaciones generan preocupación y alteran la dinámica de las comunidades escolares, por lo que consideró fundamental atenderlas oportunamente, pero también trabajar en las causas y circunstancias que pueden llevar a un estudiante a emitir este tipo de mensajes.
Como parte del seguimiento, se identificó a un menor de edad relacionado con la publicación. De acuerdo con los directivos y sus padres, el caso fue canalizado a la Unidad de Prevención contra las Adicciones y el Delito, donde recibirá acompañamiento mediante el programa Aplícate.
Rentería Medina señaló que se trata del primer caso de este tipo del que tienen conocimiento desde el inicio del actual ciclo escolar y resaltó la importancia de que padres y docentes permanezcan atentos a cambios de conducta o señales que puedan advertir que un estudiante atraviesa por alguna dificultad.
“El llamado siempre será a construir todos juntos, de manera corresponsable, una convivencia pacífica, atender ante todo estas situaciones en casa y estar al pendiente de los hijos”.
Subrayó que las señales de alerta no deben minimizarse, pero consideró que la respuesta debe incluir orientación, diálogo y acompañamiento, además de la actuación preventiva de las autoridades cuando exista una posible situación de riesgo.