Trabajadores activos y jubilados del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) convocaron a una nueva marcha en Torreón para mañana miércoles 21 de octubre, con la que buscan mantener la presión contra la dirigencia sindical y exigir la destitución de Rafael Olivos Hernández, secretario general del Comité Ejecutivo Nacional del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), así como la realización de un Congreso Nacional Extraordinario.
La movilización es convocada por integrantes de la Base Trabajadora Organizada del IMSS, quienes llamaron al personal de las distintas categorías y centros de trabajo a participar en la protesta, que iniciará a las 17:00 horas en la Plaza Mayor de Torreón.
De acuerdo con la ruta anunciada, el contingente avanzará por la calle Ramón Corona hasta incorporarse al bulevar Independencia y posteriormente tomará la calle Melchor Múzquiz, para concluir en el Puente Plateado, en los límites con Gómez Palacio, Durango.
Los organizadores también invitaron a jubilados, derechohabientes y ciudadanos a sumarse a la movilización, para la cual solicitaron vestir prendas blancas como símbolo de unidad con el fin de visibilizar las inconformidades laborales y sindicales que mantienen con la dirigencia nacional.
La convocatoria ocurre después de una protesta en la que más de 700 trabajadores en activo y jubilados del IMSS salieron a las calles de Torreón para exigir la renuncia de Olivos Hernández. Durante aquella movilización, los manifestantes lanzaron consignas contra el dirigente y denunciaron lo que consideran falta de respaldo sindical, además de carencias en sus centros de trabajo.
Entre los principales reclamos se encuentran la falta de medicamentos, material de curación e insumos médicos, así como inconformidades con las condiciones laborales y la representación que reciben por parte de sus dirigentes.
Los trabajadores sostienen que estas deficiencias no solo afectan al personal, sino también a los derechohabientes que acuden a las unidades médicas en busca de atención.
Los inconformes también han denunciado presuntas amenazas de despido, llamadas intimidatorias y presiones para frenar las manifestaciones.
Otro punto de conflicto son los cambios a los estatutos sindicales aprobados durante un congreso extraordinario, pues los manifestantes consideran que podrían limitar las expresiones críticas contra la dirigencia y facilitar sanciones internas.
A estas inconformidades se suma el desacuerdo con el incremento salarial de 6.8 por ciento que se sometió a consulta entre el personal, al considerar que el ajuste no resuelve las necesidades económicas de los trabajadores ni atiende los problemas de desabasto y falta de personal. Además, señalaron que el pasado 1 de octubre entregaron un pliego petitorio en las oficinas sindicales de Torreón, sin recibir, según su versión, una respuesta por escrito que atendiera integralmente sus demandas.
Con la nueva marcha, la Base Trabajadora Organizada busca mantener vigentes sus exigencias de cambio en la dirigencia, atención a sus demandas laborales y mejores condiciones para brindar los servicios médicos.