Ciudad de México.- El Likud, partido del primer ministro Benjamin Netanyahu, encabeza el conteo de las elecciones legislativas del 27 de octubre en Israel, aunque ni su bloque ni el de la oposición llegan por ahora a los 61 escaños que exige la Knesset, el Parlamento de 120 miembros.
Con más de la mitad de los votos contados, el Likud suma unos 27 escaños, frente a 21 de Yashar!, el partido del exjefe del Ejército Gadi Eisenkot. Hace cuatro años, el partido de Netanyahu obtuvo 32. Los sondeos a boca de urna ya apuntaban a lo mismo: el Likud como el más votado, pero sin mayoría para el bloque que forma con aliados de extrema derecha y ultraortodoxos.
El bloque encabezado por Eisenkot, que reúne a partidos de derecha, centro e izquierda, tampoco alcanza la mayoría. Por eso los partidos árabes se perfilan como la llave para un posible gobierno de oposición. El panorama se complica porque otros líderes de ese bloque han descartado depender del apoyo árabe, mientras que Eisenkot dijo que hará todo lo posible por formar un gobierno sin Netanyahu, sin cerrarle la puerta de forma explícita a esa vía.
La participación fue de 77.7 por ciento, la más alta desde 1999, según el Comité Electoral Central. Netanyahu gobierna desde finales de 2022.
Los resultados oficiales todavía no son definitivos, y lo que viene son negociaciones entre partidos para armar una coalición. El presidente de Israel es quien encarga a un candidato formar gobierno.